El panorama normativo brasileño para el etiquetado de alimentos está en constante evolución, y los recientes debates en torno a una amplia revisión de las normas de ANVISA han sacudido toda la cadena de producción, desde el campo hasta el estante. Mientras que en 2020 el etiquetado nutricional sufrió una revisión significativa, y el RDC 727/2022 trajo avances en el etiquetado general, ahora el sector se está preparando para una nueva ola de ajustes que prometen impactar profundamente no sólo el contenido de la información, sino crucialmente la forma en que se presenta. Para la industria de los envases de plástico, este es un momento de reevaluación y adaptación estratégicas.
Como miembro del Mercosur, Brasil busca armonizar su legislación, pero las exigencias internas y la necesidad de modernización tecnológica suelen impulsar debates y actualizaciones específicas. Estas nuevas propuestas pretenden corregir distorsiones, adecuar el país a las normas internacionales y, sobre todo, garantizar una comunicación más clara y eficaz con el consumidor. En el centro de estos cambios está el envase, principal vehículo de esta comunicación, que ahora debe ser algo más que un simple envoltorio protector: se convierte en una plataforma de información altamente responsable.
- El impacto del etiquetado general ampliado en la estructura de los envases
- Legibilidad y posición de la información: Requisitos cruciales para el diseño
- Mayor transparencia: la declaración detallada de ingredientes en el envase
- La revolución del etiquetado nutricional: requisitos específicos e impacto en el diseño
- Envases resistentes e informativos: La respuesta de Qualyvac a las nuevas normas
- El futuro de los envases de plástico en un escenario normativo dinámico
El impacto del etiquetado general ampliado en la estructura de los envases
Uno de los puntos de partida de la revisión es aclarar el ámbito de aplicación de las normas. El actual borrador de ANVISA detalla las situaciones en las que no se aplica el etiquetado, como en los servicios alimentarios o los productos envasados a petición del consumidor, pero reafirma la necesidad de precisión para la gran mayoría de alimentos procesados. Además, la revisión mejora definiciones clave como “etiqueta” y “etiquetado”. La “etiqueta” es ahora el material gráfico fijo, mientras que el “etiquetado” abarca cualquier información facilitada al consumidor, incluidos folletos y soportes digitales. Esta distinción eleva la importancia de la etiqueta física del envase, ya que sigue siendo la fuente de información primaria y más inmediata.
En este contexto, los envases de plástico ocupan un lugar central. La capacidad de nuestros materiales de alto rendimiento para integrarse perfectamente con sofisticados procesos de impresión se está convirtiendo en un diferenciador competitivo. Las nuevas normas imponen retos que sólo pueden superarse eligiendo el envase adecuado, capaz de convertir los requisitos reglamentarios en oportunidades para reforzar la confianza del consumidor. Para explorar la diversidad y la tecnología que ofrecemos, visite nuestra página dedicada a envases de plástico.
Legibilidad y posición de la información: Requisitos cruciales para el diseño
Las normas de legibilidad representan uno de los mayores avances de las nuevas propuestas, superando al RDC 727/2022. Ahora, la claridad no es solo una recomendación, sino un requisito con criterios objetivos:
- Contraste adecuado: La información obligatoria debe tener un alto contraste con el fondo, sin imágenes, patrones o texturas que dificulten su lectura.
- Espaciado mínimo: Los caracteres, líneas y símbolos deben tener un espaciado que evite el desenfoque o la distorsión.
- Tamaño de letra: el tamaño mínimo de letra no podrá ser inferior a 6 puntos, salvo excepciones.
- Nitidez: La impresión debe ser impecable, sin borrosidad.
Estos requisitos exigen películas de envasado que ofrezcan una superficie de impresión superior, garantizando la adherencia de la tinta, la uniformidad del color y la estabilidad dimensional. La elección del material resulta fundamental para que la etiqueta no sólo cumpla la ley, sino que además destaque por su facilidad de lectura.
El proyecto mejora las normas de localización, prohibiendo que la información esencial esté en zonas cubiertas, deformadas o difíciles de ver, como cierres, esquinas o costuras. Esto plantea a los fabricantes de envases el reto de crear diseños que reserven espacios planos y visibles para el etiquetado, sin comprometer la funcionalidad ni la estética del producto. Nuestras soluciones en Nylon Poli, por ejemplo, ofrecen la flexibilidad y la superficie ideales para esta precisa aplicación.
Mayor transparencia: la declaración detallada de ingredientes en el envase
La lista de ingredientes también ha sufrido una transformación significativa. Los aditivos deben declararse ahora en orden descendente de proporción, con su función tecnológica y su nombre completo. Esta medida pretende aumentar la transparencia, pero da lugar a un mayor volumen de texto que debe acomodarse en la etiqueta.
Un punto de debate es el requisito de detallar la composición interna de los ingredientes compuestos que representen 5% o más del producto final, una reducción drástica respecto al límite anterior de 25%. Esto significa que los productos que contengan chocolate, salsas o quesos en cantidades superiores a 5% tendrán que enumerar sus componentes internos, lo que hará que las listas de ingredientes sean visualmente más extensas y complejas.
Para la industria alimentaria y de envasado, esto representa un reto de diseño e ingeniería. ¿Cómo dar cabida a un volumen tan grande de información sin abrumar visualmente al consumidor ni comprometer la presentación del producto? Los envases de plástico de alto rendimiento de Qualyvac están diseñados para soportar esta densidad de información manteniendo la claridad. La ingeniería de nuestros films hace que, incluso con una gran cantidad de datos, la lectura siga siendo accesible y la información obligatoria se identifique claramente sin confusión.
La revolución del etiquetado nutricional: requisitos específicos e impacto en el diseño
La revisión del etiquetado nutricional, prevista desde 2020, pretende retomar la armonización regional, mejorar técnicamente la norma y modernizar los requisitos de legibilidad. Entre los cambios más sensibles está el ajuste de la definición de azúcares añadidos, que ahora incluye jugos, pulpas y derivados, alineando a Brasil con el Codex y el Mercosur. Este cambio repercute directamente en la reformulación de los productos y en el cálculo para aplicar etiquetas de advertencia en la parte frontal de los envases.
También se ajustarán los Valores de Referencia Diarios (VRD) y se introducirán mejoras visuales en la tabla nutricional, como la reorganización de la información, el resaltado de la columna de 100 g/ml y la inclusión de unidades de medida. Un aspecto positivo y pragmático es la adopción de la tabla bilingüe (portugués y español), esencial para la armonización y facilitación del comercio en Mercosur.
Todos estos cambios implican que los envases deben ser capaces de presentar la información nutricional de forma aún más estructurada y legible. La complejidad del diseño aumenta considerablemente, por lo que se requieren materiales que admitan una impresión detallada y multilingüe sin perder su atractivo. La adaptabilidad de nuestros envases a productos específicos, como envases para quesos y embutidos Q21 o el P220 para embutidos y carnes procesadas, es fundamental para satisfacer estas nuevas demandas, garantizando a los consumidores un acceso claro a toda la información que necesitan.
Envases resistentes e informativos: La respuesta de Qualyvac a las nuevas normas
Ante este dinámico panorama normativo, la elección del socio de envasado se vuelve más crítica que nunca. En Qualyvac, entendemos que el envasado moderno va mucho más allá de la protección del producto; es un pilar de comunicación y cumplimiento. Nuestras soluciones se desarrollan con tecnología punta para cumplir y superar las expectativas de las nuevas directrices.
Nuestros films y bolsas, como los envases resistentes a la perforación, no sólo protegen el producto contra daños físicos, sino que también garantizan el mantenimiento de la integridad de la etiqueta, incluso en el caso de productos difíciles como los cortes de carne en el hueso con envase P260. La durabilidad del material es crucial para que toda la información de legibilidad, desde el contraste hasta los requisitos de espaciado, siga siendo visible e inteligible durante toda la vida útil del producto.
Para productos que requieren condiciones sanitarias y de conservación específicas, como carne fresca con envase Q27, Qualyvac ofrece envases que combinan las más altas barreras protectoras con superficies optimizadas para la impresión. Esto garantiza que datos vitales como la información nutricional, las fechas de caducidad y las instrucciones de uso se presenten con una claridad impecable, reforzando la seguridad alimentaria y la confianza del consumidor.
El futuro de los envases de plástico en un escenario normativo dinámico
Las revisiones propuestas por ANVISA, que están a consulta pública hasta el 9 de marzo de 2026, señalan un ciclo normativo intenso y transformador para la industria alimentaria. Para la industria del envasado, se trata de una invitación a la innovación y la especialización. Las empresas necesitarán soluciones que no solo protejan el producto, sino que también se integren perfectamente con las exigencias de un etiquetado cada vez más detallado, transparente y legible.
En Qualyvac, nos comprometemos a ser ese socio estratégico. Nuestra envasado se desarrollan teniendo en cuenta la complejidad de las exigencias normativas, la excelencia en la impresión y la funcionalidad para el consumidor. Navegar por estos cambios requiere experiencia y materiales de alto rendimiento. Elegir Qualyvac significa optar por envases que no solo protegen sus productos, sino que también garantizan el pleno cumplimiento de la normativa y una comunicación eficaz con sus consumidores, reforzando su marca en el mercado.



